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viernes, 12 de agosto de 2016

God of The Elements: Parte 3: Luz y Oscuridad





GOD OF THE ELEMENTS

Género: Acción/Artes marciales/Súper poderes.

Capitulo 3

LA LUZ Y LA OSCURIDAD

La ciudad AZ goza de buena vida. Edificios grandes y sólidos. Grandes pantallas muestran anuncios de bebidas y artículos deportivos. Hay dos escuelas y cuatro hospitales. Las calles están llenos de tráfico, autos de tierra y aéreos ocupan mucho espacio.

En el Dojo, Dante duerme profundamente. El anciano Arthur se acerca a él y lo despierta.

—Dante, Dante, Dante. Despierta.
— ¿Ah? ¿Eh? que... ¿qué pasa sensei?
—Ya es hora de levantarse.
—Ah, sí, claro. Está bien
—Vaya, es raro ver a un niño sin problemas al levantarse a las 5 de la madrugada.
—Tenía que levantarme a estas horas siempre en casa. Para salir a jugar o cazar algún animal para la cena. Vivíamos en una aldea podre y todos teníamos que trabajar en algo.
— ¿Tu mismo los cazabas?
—Sí. Puedo manifestar un poco mi elemento. Así es como lo hago.
—Muy bien. Hablando de ti Dante. Quiero que me cuentes que fue lo que te paso exactamente.
—Humm. Pues un militar asesino a mis padres. De seguro eran los militares que vienen a reclutar a soldados, escuchaba sobre eso siempre de mis padres cuando fingía dormir. Al parecer tenían miedo de que me encontraran, ignoro porque los mato, pero lo hizo, intento atraparme y hui.
—Te veo muy tranquilo, ¿No estás triste o asustado?
—No. Me siento bien, ya asimile la situación y seguí adelante.

Arthur se sorprende de la mente tranquila de Dante.

—Según noto. Eres un Magno.
—Si lo soy.
—De seguro tus padres conocían tu talento y por eso tenían miedo de que te encontraran. El talento que tus padres no poseyeron, tú lo debes tener, y dime, ¿recuerdas a ese militar?
—Sí. Tenía bigote y una mirada seria. Aunque parecía feliz al verme.
—Ya veo. (Bigote y mirada seria. No hay muchos así que busquen reclutar en lugares pobres. Solo conozco a uno que no discrimina a los pobres) ¿Eh? , espera un momento... ¿¡ESCAPASTE DE EL!?
—Sí. Escape volando a toda velocidad. La verdad no tengo idea de cómo lo hice, jeje.
— (Lo entendería si hubiera huido de uno de sus hombres pero, escapar de Yakuza no es algo que un niño pueda hacer) ¡Vaya! Dante, debes de tener un gran poder en ti.
— ¿De verdad lo cree?
—Por supuesto. Bueno no indagare más. ¿Pero no tienes amigos con los cuales volver? Sé que dije que eres bienvenido aquí. Pero si quieres regresar no te detendré.
—No. No quiero regresar, estoy bien. No volveré hasta ser más fuerte. Sé que Minaya y Vergil se harán poderosos. Quiero sorprenderme al verlos.
—Está bien. Te quedaras, ahora empecemos el entrenamiento. ¿Te parece?
—Si, por supuesto.
—Oh Mila, ¿Ya terminaste de limpiar el Dojo?
Mila: Si, ya lo hice.
—Bien, abre las puertas.
Mila: A la orden sensei.

Las puertas son abiertas y catorce niños entran al Dojo Tsubame Gaeshi. Todos están vestidos con sus trajes de karate. Todos se reúnen en el medio del Dojo, arrodillados. El maestro Zackye se para frente a ellos. Pregunta como están, y le responden con un ¡Osu!

—Muy bien niños, quiero presentarles a un nuevo miembro. Su nombre es Dante. Saluden.

Los niños se quedan callados, murmuran entre ellos. Uno de ellos grita: ¡Es un Magno! Miren sus ojos, es un Magno, increíble. Es la primera vez que veo uno de verdad. Los alumnos gritan por varios segundos, hasta que el grito del sensei lo hace callarse.

—Muchachos, por favor. Dejen su sorpresa para después. Es hora de entrenar.
Niños: ¡Osu!

Ayube nubes, un niño de peinado extravagante se acerca a Dante. El magno se sorprende del pelo del niño, esta hacia arriba, es negro pero tiene un mecho azul, se ve gracioso.

—Hola Dante.
—Hola.
—Parece que finalmente tendré un rival en este Dojo. Mila es buena pero, no se puede comparar. Me llamo Ayube pero me dicen Yu. Espero que seas mi rival.
—Claro. Yo también espero un rival, así será más divertido.
—Te aseguro que terminare siendo el mejor. Tengo cinco años. ¿Tu?
—Tengo cinco también.
—Entonces no habrá ventajas. Claro, además de que yo ya tengo un año aquí. Así que soy superior a ti, tu senpai. Tú eres el inferior, el Kohai. ¡No debes dejar de llamarme senpai!
—Está bien. Yu-senpai.

Dante y Ayube dan patadas laterales derechas. Ayube domina en la velocidad, pero Dante lo alcanza rápidamente. Mila levanta pesas y da puñetazos con ellas. Los demás niños apenas y podían concentrarse en entrenar por los hábiles que eran esos tres. En el ranking, Ayube está en lo más alto, seguido de Mila y por ultimo Dante. Pero no se mantendría así por mucho tiempo. El propio maestro está sorprendido de la mejora rápida de Dante, aun para un Magno, su velocidad de aprendizaje era demasiado alta. Su fuerza física se aumentaba a gran velocidad.

En el descanso, Dante decide ver algo de televisión junto con sus nuevos amigos. Buscan un canal de artes marciales y elementalistas. Ayube le dice que ponga el 17. Dante sintoniza el canal y en la pantalla se ve a una chica. Una adolescente de quince años. Es la princesa Ángela Sujoz del pequeño país Zakue. País que no forma parte del imperio al haber nacido mucho después de que este fuera formado.

Ella es considerada un prodigio y el orgullo de su nación. La princesa tiene el cabello largo y azul, es del mismo color que sus ojos. Esta vestida con una casaca ploma y con pantalones buzo azules. Dante no tardo mucho en admirarla, y enamorarse de ella, a su manera. Se enamoro de su poder y talento. Los ojos de Dante brillan como si hubiera encontrado un tesoro.

—Ella es increíble. Que movimientos más rápidos y agiles tiene. Ha derrotado a esos 23 tipos con extrema facilidad. Me gustaría pelear con ella. Sera muy divertido.

Ángela había derrotado a sus rivales de entrenamiento con facilidad. Evadía los golpes con gracia y saltaba sobre sus cabezas como si fueran plataformas. Ella hace eso muy seguido, es parte de su estilo de Kick Boxing. La princesa es maestra en el Kick Boxing Air. Luego de usarlos para impulsarse, la princesa los derriba con fuertes patadas.

— ¿Te gusta mucho pelear no?
—Claro. ¿A ti no?
—Disfruto entrenar, pelear también, pero no a ese nivel. Tus ojos resplandecen.
— ¿A tu alrededor?
— ¿Al volar, destellos brillan en las nubes sin fin?
—Yo tampoco entiendo muy bien, pero me gusta mucho pelear, debe ser algo de mi clan.
—De seguro.

Dante y Ayube salen a dar una caminata, se encuentran con Mila en el camino. Los tres siguen caminando hasta llegar a un pequeño lago en las afueras de la ciudad. Se sientan sobre el pasto. En el bosque Az, el aire es perfecto gracias a tantas flores. Los tres mosqueteros comen biscochos que Mila compro. Dante se recuesta en el pasto con los ojos cerrados. Ayube ataca a cosquillas a Mila, luego ella contraataca.

En el Dojo, es de noche. Mila duerme a su lado, y el maestro en la habitación del costado. Hay mucho silencio. Dante intenta dormir, pero no puede, aun tiene mucha energía. Se levanta y va al salón de entrenamiento. Comienza a golpear el costal una y otra vez. Entreno por más de 5 horas hasta que finalmente se durmió ahí mismo. Al día siguiente es despertado por Mila, los demás alumnos llegan al alba y se ponen a entrenar, Dante, a pesar de haber dormido solo una hora, está lleno de energía, hace el doble de entrenamientos, nadie le sigue el paso.

La amistad se hace más fuerte con cada día. Son inseparables, aunque Dante mantiene un poco de distancia, el entrena el doble que ellos. Ayube y Mila lo admiran, pero también lo envidian un poco. El ranking cambio constantemente, pero solo en el segundo lugar, Dante no cayo nunca más del primer puesto.

RESIDENCIA MAGNO

El clan Magno vive en su propio reino. Se encuentra ubicado no muy lejos del imperio. El clan Long también se encuentra cerca, al igual que el clan de los titanes.

En el reino Magno, en el palacio principal, donde lo mejor de lo mejor del clan vive. Un mayordomo se acerca a la persona suprema, a la líder del clan.

La mujer más hermosa y poderosa del mundo. Su nombre es Dessena Magno. No tiene competencia en belleza y poder, es lo mas supremo después de los dioses. Ella es una semidiosa. Su cabello es largo, blanco y sedoso; Llega hasta su cintura, y la punta está amarrada con una cinta negra. Sus ojos son iguales a los de Dante. El izquierdo es rojo y el derecho azul. Lo que quiere decir que es descendiente directa del ancestro Scott.

En su guardarropas hay vestidos de gala, ropas de entrenamiento, ropas para dormir, trajes y toallas. Esta sentada sobre su trono, como siempre lo hace. Sus piernas están cruzadas, emite un aroma exquisito. Bebe una copa de vino tinto. Ella viste con un traje y corbata. Debe mantenerse elegante en todo momento.

—Mi señora Dessena. —Habla un mayordomo.
— ¿Qué sucede, Zacarías?

La voz de Dessena es melodiosa, suave, relajada y arrogante.



—Nuestros informantes en la aldea pino trajeron un informe.
— ¿Así?… ¿Cuál?
—Su hijo, Kanto, ha sido asesinado junto con su esposa.

Dessena se mantiene igual de calmada.

— ¿Y mi nieto?
—Al parecer logro huir.
—Ah! —Suspiro—quiero verlo.
—Nos pondremos a buscarlo inmediatamente.
—No.
— ¿Mi señora? —Pregunta confundido.
—Ya lo veré...Algún día. El no morirá, lleva mi sangre, mi talento, mi poder. Es diferente al inútil que fue su padre. No puedo esperar a verlo crecido.

Dessena Magno. Es la actual líder del clan. Su enorme talento y poder le ganaron fama y adoración. No hay nadie en ninguno de los dos enormes continentes del planeta que no la conozca, en el universo no es diferente. Se convirtió en la reina a la edad de 23. Desde entonces se ha mantenido en el poder, cincuenta años ya. No hay nadie capaz de superarla, es una semidiosa. Alcanzo ese nivel de poder a los treinta años, desde entonces, no ha envejecido ni un día. Disfruta de su vida eterna, la hermosa reina soberana.

—Una cosa más, mi señora.
—Ah!… ¿Cuál?
—Alguien ha venido a retarla.
—….
—Un samurái de 46 años, del elemento trueno. Se jacta de haber alcanzado la velocidad Mach 20. —Dijo intentando contener la gracia que le hacía.
—No lo puedo creer. Se jacta de algo que logre a los diez años. —Dijo divertida.
—Lo botaremos enseguida.
— ¡No! Pagara alto su arrogancia. ¡Tráeme mis Tonfas!

ALDEA PINO

—Yakuza no destruyo la aldea. Supongo que debió haberse conformado con la demostración de Dante. Minaya está triste, cree que ha muerto. Dante no está muerto, estoy seguro de que ha escapado sano y salvo, ya debió haber superado lo que paso y ya estará entrenando. Mi rival no puede ser débil, el no es débil, por ello es mi rival. Somos iguales, serenos y claros. Evolucionamos muy rápido, superamos cualquiera problema rápido.

No puedo quedarme aquí, aquí no mejorare. Debo entrenar yo también, debo ser más fuerte. No dejare que Dante se me adelante, yo soy el que debe sacarle ventaja. Ahora. Dante perdió a sus padres, como ya lo supero, debió haberse hecho más fuerte mentalmente. Discutimos de esto cuando cumplió los tres años, los sentimientos son para débiles. El seguirá el camino de la luz, y yo el de la oscuridad. El se divertirá peleando y peleando contra tipos fuertes. Pero yo necesito más. Dominare este podrido mundo, yo matare a los Dioses. Yo seré el Dios elemental de este mundo.
¿Qué sigue? Cierto…Debo matar a mis padres…

La sonrisa de Vergil es grande y llena de locura.

Si, debo matarlos. ¿Eh? ¿Por qué? ¿Por qué será divertido? No. Debo hacerlo para ser libre. Los sentimientos son para débiles, son un estorbo, no los necesito. Siento este, este molesto amor por ellos. Necesito matarlos para ser libre, no puedo dominar este mundo así… con estos, estos molestos sentimientos. ¿Se supone que un niño de seis años hable así? ¡Va! No soy un niño. Tal vez mi cuerpo lo aparente, pero no, mi cerebro está demasiado desarrollado. Esta desarrollado aunque, todo es muy confuso… Muchas ideas rebotan en mi mente. Tal vez haberme desarrollado tan rápido no haya sido alguno bueno para mi cabeza.

Los matare. No tengo dudas. ¿Y Minaya? No, ella no debe morir. Debo comprobar si es digna de acompañarnos. Esta decidido, hoy, en la noche, en dos horas cuando estén dormidos.

Toda la aldea duerme. En la casa de los Juzze no es diferente.

—La oscuridad es hermosa de verdad. La prefiero más que al molesto sol. Las sombras son más divertidas. Hola padres, ¿Cómo están? ¿Durmiendo? Ya veo. ¡NO! ¿Qué? Tienes razón…Matarlos mientras duermen no es divertido.

Vergil se acerca a la cama de sus padres. Ellos duermen serenos, abrazados. Respira hondo, saca el cuchillo. Está lloviendo y relámpagos caen estridentes, pero la gente sigue durmiendo, están acostumbrados. El control elemental de Vergil es bueno para alguien de su edad. Pisa el suelo con fuerza, la electricidad que produce despierta a sus padres.

— ¡Vergilio! —Grita su padre— ¿Qué sucede?
—Oh nada. Solo los asesinare.
— ¿Qué? —Pregunta la madre—Baja ese cuchillo por favor. Vamos a dormir ¿Si?
—No, gracias. No quiero dormir, tengo que irme después de esto.

Vergil alza el cuchillo, usa su elemento para darle más fuerza a su cuerpo y más filo al arma. Su madre solo sabe la teoría mas no puede manifestar su elemento, y su padre no tiene nada de talento. Aun así, se levanta a toda velocidad para detener a su hijo… Pero es imposible, el cuerpo de su hijo se movió demasiado rápido, está en su espalda y lo ha apuñalado. El padre cae mientras Vergil sonríe, la electricidad recorre su mano derecha.

La madre está paralizada, en shock, no entiende nada. Vergil camina hacia ella, cuando de pronto una voz de niña suena.

—Hermano… ¿Qué pasa?-Pregunta una soñolienta Minaya.
—Estoy matando a mamá y papá.

Minaya está paralizada, siente mucho miedo de su hermano. Esa sonrisa, esa sonrisa sádica la asusta. Esa tranquilidad ante un acto horroroso la asusta aun más.

— ¿Por qué?
—Humm. Sera difícil explicarlo. Solo los necesito muertos.
— ¡No!-Minaya se cubre los oídos y cierra los ojos, espera que todo sea un sueño.
—Tú no lo entenderías, eres una niña normal, y sientes como los demás. Yo soy diferente.

Vergil lame el cuchillo.

— ¿Diferente?
—Así es. Estoy destinado a la grandeza y no dejare que nadie se me interponga, nadie que no sea Dante. El es el único en quien puedo confiar.
— ¿Da-Dante?
—Sí. El es la luz, es mi opuesto, pero a la vez es mi igual. Ahora si me disculpas, tengo un asunto pendiente.

Vergil voltea hacia su madre. Ella emite gemidos apagados.

-Shuuuu... Vamos madre, cállate.

Ella sigue gimiendo y al final da un grito agudo.

-¡SILENCIO! NO CHILLES. ME MOLESTA. Tu forma de gritar no es divertida. No es de temor, es de locura…Has perdido la cabeza tan fácil, eres una mujer débil. DEBIL, al igual que mi padre. SON DEBILES. Para lo único que han servido es para engendrarme, lo único bueno que han hecho en sus patéticas vidas ha sido engendrar al nuevo DIOS ELEMENTAL. ¡SERES INFERIORES! Lo único-esta vez es un murmullo-Lo único que bueno que han hecho es engendrar a un ser perfecto. Soy perfecto y todo, todo me pertenece. Ustedes no me merecen.

Al término de su discurso, la madre de Vergil tenía 13 puñaladas en su cuerpo. Minaya llora impotente, no puedo moverse ni articular palabra.

—Ya termine. Ambos están muertos. Sí que me descargue esta noche. Lo lamento, se que los querías. Considera esto como una prueba. Si no eres capaz de superar esto, si no eres capaz de entender que los sentimientos son una debilidad, no podrás alcanzarnos y mucho menos superarnos. Los débiles, ya sea de cuerpo o mente están destinados a morir. Adiós.

Vergil salta por la ventana, se aleja a una gran velocidad gracias a la potencia en sus pies que le da su elemento trueno. Los vecinos se acercan a la choza de los Juzze. Recién han escuchado el ruido producido por Vergil. Macgready irrumpe con fuerza preguntando qué pasa. Asustado grita: ¡Están muertos!

Se ha liberado, Vergil emprende su viaje.

— ¿Adonde iré? Debo encontrar un buen lugar. Necesito vivir en una ciudad. Necesito llegar a las puertas del imperio, debo tener una gran calidad de entrenamiento.

Corrió y corrió por mucho tiempo. Llego al muro que separa el imperio de la tierra pobre. Usa su segunda habilidad especial. No produce nada, ha bajado su presencia al mínimo. En la puerta del muro norte hay dos casetas. Doce guardias vigilan. Las casetas están separadas por unos 15 metros, y Vergil saltan por el medio y nadie noto nada. Aterriza dentro del imperio.

—Por fin, aire fresco. —Dijo sonriendo como un niño inocente.

Al caminar por una ciudad, Vergil se cruza con alguien especial.

— ¡Vaya! Cuanta oscuridad en un simple niño. —Dijo alguien.
—No me compares con los otros. —Dijo tras sentirse insultado.
—Tienes razón. Lo lamento. —Dijo sonriendo.
— ¿Qué quieres? —Pregunta serio.

La persona frente a Vergil es un niño de doce años. Tiene el cabello corto y marrón. Su rostro tiene algunas pecas. Habla con un tono relajado. Viste con una casaca negra, del mismo color que su pantalón buzo.

—Mi nombre es Mitt Reverier. —Dijo con una voz muy calmada.
— ¿Y?
—Te diré un secreto….
—Jester, así me llamo. —Responde sin vacilación.
—Muy bien, Jester. Pertenezco a una organización que se mantiene oculta.
— ¿Y?
—Deseo que te unas.
— ¿Qué gano con eso?

Mitt sonríe y expulsa su enorme poder. Vergil está sorprendido.

—Está bien.
—Perfecto.

FiN

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