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miércoles, 7 de septiembre de 2016

God of the Element. Capitulo 8.








Capitulo 8

TIME SKIP

Han pasado diez desde la llegada de Dante a ciudad Az, y al Dojo Tsubame Gaeshi. Ya no es un niño, ya es un joven de quince años. Es el mejor del Dojo con creces, ha superado a todos y se mantiene firme en la cima. Nadie está a su nivel, incluso Mila y Ayube han quedado rezagados, pero no se deprimen, no lo dejaran feliz ahí arriba y entrenaran, se harán lo suficientemente fuertes para ganarle, se lo prometieron. Dante no está del todo conforme, necesita ser el mejor, necesita superar al maestro.

NUEVO RETO

En el patio trasero del Dojo es donde el maestro se encuentra. El patio está lleno de hierba y el árbol de sakura mantiene la paz en su meditación. El aire golpea y menea su largo y gris cabello. Escucha los pasos sigilosos pero no muestra expresión alguna. Escucha, con su gran oído potenciado por su elemento aire, la creación de una bola de fuego en la palma de alguien. Escucha el sonido del fuego viajando por el viento y los esquiva.

Dante está sorprendido, pensó que estaba desprotegido, pero su maestro ha evadido el ataque y ahora está a sus espaldas, pero Dante también es hábil y evade la patada, se aleja mientras lanza dos bolas de fuego de ambas manos, pero la velocidad del maestro es superior a la velocidad de la avanzada, lo esquiva sin problemas. Dante aparece arriba luego de dar un gran salto, es hora de un ataque encubierto por el sol, pero el maestro no necesita ojos, le basta con su oído.

Dante sale volando por una ráfaga de viento, pero no cae, usa sus manos para mantenerse en la batalla. Ha cambiado de elemento, ahora el trueno reluce en sus extremidades. Dante dispara relámpagos para distraer y vuelve a cambiar al fuego para dar un potente puñetazo, pero el maestro es el maestro, todos sus movimientos se los enseño él, y por ello conoce los movimientos de Dante y su forma de pensar en batalla. El maestro ha evadido el puño, se movió rápido a la espalda de Dante y lo golpeo en la nuca para dormirlo, pero para su sorpresa Dante aguanta el ataque, gira y de una patada empuja al maestro contra el suelo.

— ¿Eso te sorprendió, viejo?-Dice Dante arrogante.
—Por supuesto. Has avanzado mucho.
—Pero no estoy conforme.-Dice Dante, algo molesto.
—Te sobre esfuerzas demasiado.
—Es mi deseo ser más fuerte, y mis deseos son absolutos.
— ¿Venganza?-Pregunta serio, el maestro.
—Tal vez. A pesar de que no siento rencor ni odio hacia él. Prometí que vengaría de él cuando era niño, y solo por eso lo hare. Debo cumplir ese deseo a pesar de que ya no haya motivos. Como dije, mis deseos son absolutos, no puedo negarme a mí mismo.
—Te destruirás si sigues así. No eres todopoderoso, tu cuerpo no resistirá tanta presión.
—Mi cuerpo, por alguna razón, también mi mente, evolucionan constantemente. Con cada paso que doy, con cada movimiento, me hago más y más hábil. Cada segundo de entrenamiento y de batalla, mi cuerpo mejora a grandes pasos.
—Conozco esa habilidad, después de todo soy tu maestro y tu padre. Eso no cambia que tanto sobreesfuerzo puede ser fatal. Incluso para ti, y tu cuerpo superior (por ser un Magno)
—Tal vez tengas razón. Aun así, necesito mas, solo así estaré tranquilo. Necesito un nuevo reto.
— ¿Y cuál será ese?
—Iré a la montaña azul.

La montaña azul. Llamada así porque hay un gigantesco rio que la rodea como una serpiente constructora a su presa. El rio fue creado por la Diosa del agua, Valkyria. Ella es uno de los tres Dioses que tienen algún tipo de contacto con los humanos. Se dice que pasa mucho tiempo en la cima, sobre las aguas termales, y cualquiera que llegue tendrá el privilegio de verla, ver la hermosura celestial que posee y admirad su poder supremo. Además de tener el honor de tener sexo con ella.

La montaña mide 8848 metros. La presión atmosférica y el peso de la gravedad son mucho más pesados gracias a la influencia de Valkyria. Mientras más alto subas más pesado será todo, el aire será menor, hay mas peligros, solo lo mejor de lo mejor podrá llegar a la cima, pero nadie nunca lo ha hecho.

Dante entra al Dojo, se sienta y prende la televisión. Piensa en cómo será la montaña azul, ya la ha visto por fuera pero no poder dentro. Al final se queda dormido. Mila y Ayube entran a la habitación, al verlo dormido deciden dibujarle bigotes en la cara, pero antes de eso Dante se levanta. Fue como si algo le avisara del peligro.

— ¿Qué pensaban hacer?-Pregunta Dante agitado.
— ¡NADA!-La negación al unisonó.

Al día siguiente. Dante se levanta, se lava la cara y se pone ropa de entrenamiento de color negro. Saca de las vitrinas bastante comida, abre el refrigerador y saca cuatro cartones de leche, llena siete botellas con agua y lo pone todo dentro de una gran mochila. Se despide. Mila y Ayube se lamentan, ellos también quieren ir, pero la última vez que decidieron retar a la montaña, acabaron al borde de la muerte.

Antes de salir, Dante se mira en el espejo. Su cabello esta más grande, es negro, tiene una trenza delgada, de estilo chino que le llega a la altura de las axilas, de color rojo y con la punta negra amarrada con una cinta del mismo color. Sus ojos relucen en el espejo, su rostro es atractivo, como todos los de su clan.

Dante llega a la montaña. Observa a muchas personas de todas las edades, hombres y mujeres. Uno de ellos, con el pelo en pincho, grande y musculoso, se acerca a él.

— ¡Oye! Eres un Magno ¿verdad? Jajaja. Perfecto.-Dijo el gran hombre con visible alegría.
—Sal de mi camino, no tengo tiempo para desperdiciarlo con basura.-Dijo Dante arrogante.
— ¿¡Que dijiste!?-El fuerte grito del hombre resonó.

El hombre ataca a Dante con un derechazo, pero el magno agarra su puño y luego le rompe el brazo, para después expulsarlo lejos con una patada al pecho. La gente se reúne a su alrededor, todos quieren probarse con el Magno, pero Dante no tiene tiempo que malgastar, y con solo expulsar algo de su energía, todos caen inconsciente, todos excepto uno. Un hombre con el pelo corto y negro, y con una ligera barba, además de tener una trenza aun más delgada que la de Dante. Viste con un kimono color verde oscuro, una katana figura en su cintura.

— ¿Tu eres Dante, verdad?—Pregunta el hombre con un ojo verde y el otro blanco.
— ¿Y tú?
—Me llamo Lux, pertenezco a la rama principal. Eso quiere decir que vivo en el palacio en el reino Magno. He escuchado mucho de ti por parte de mama osa.
— ¿Mama osa?-Pregunta extrañado.
—Así solemos decirle a la líder del clan, tu abuela, Dessena.
— ¿Estas de salida?
—Sí. He llegado a la cima y acabo de evadir la muerte. Valkyria es difícil de complacer.-Dijo sonriendo y rascándose la parte trasera de su cabeza.
—Ya veo.
—Solo quería saludarte. Nos alegra que estés vivo, la líder estará tranquila. Te esperamos en la cima, Dante. —Dicho esto el hombre desapareció.

Dante sube la enorme montaña, se cruza con bestias de todos los colores, y las derrota a todas. Entrena destruyendo rocas con sus puños, pies, codos y rodillas. El poco aire y todo el peso de la montaña no le molesta, su cuerpo se adapto en pocos segundos. Así Dante se la pasa entrenando, por varios días, sin parar y sin perder fuerza.

Cuando decide que tiene hambre, luego de haber acabado con todas sus provisiones, se dirige al rio que circunde la montaña. Estando ahí se mantiene expectante hasta que ve pasar varios peces y con gran velocidad los saca a todos del agua.

Ha anochecido en la montaña, el frio es inmenso. Una joven de cabello largo y celeste, retrocede mientras un hombre de casi dos metros se acerca a ella, tiene la mirada fija en su cuerpo y se lame los labios—Te hare mía, hermosa—La joven cambia su expresión de inocencia por una furiosa, como de bestia. La joven carga truenos en sus dedos cubiertos con vendas y ataca rápidamente al cuerpo del hombre, después de 13 punzadas el hombre cae muerto, con todos sus órganos vitales destruidos por dentro. Técnica: Pájaro carpintero. La joven caminada cansada y hambrienta. Se acerca a una luz, la luz de una fogata.

—Ahhhh. Me muero de hambre. Necesito comer. ¿Huh? ¿Qué es eso?...Huele bien…a pescado. ¿De dónde proviene? Ah! de ahí. Debe ser de ese tipo, aprovecharé que está durmiendo. ¡Tonto! Jamás dejes tu comida al alcance de los demás. ¡ smaklig måltid!*

NOTA: * “buen provecho” En sueco.

La chica comienza a comer rápidamente, haciendo mucho ruido. Dante le lanza una bola de fuego, que ella logra esquivar a duras penas.

—Si vas a robar, hazlo en silencio. Además, si me hubieras pedido te invitaba. Eres muy maleducada. —Dijo Dante mientras se volvía a echar.
—Perdón perdón. Es que me muero de hambre y no pude pensar bien. Han pasado cinco días desde que comí algo, calcule mal y me comí toda la ración que traje para dos semanas. Soy pésima cocinado y no soy fan de las frutas. —Dijo la joven juntando sus palmas y cerrando los ojos.
—Está bien. Come.
— ¡Gracias! —Ñan ñan ñan— ¿Eh? ¿EEEHHH?
— ¡Ruido! ¿Qué pasa? —Pregunta Dante, molesto.
—Da…da…da… ¡Danteeee!

La joven se tira encima de Dante y lo abraza con mucha fuerza.

— ¿Ah? ¿Me conoces?
— ¡Soy yo! —Dice con una sonrisa.
—Jamás conocí a alguien con ese nombre. —Dice Dante rascándose la mejilla con su índice.
— ¡idiota!
—No, ese nombre tampoco me suena. —Dijo mientras pasaba sus dedos por su barbilla.
—Soy yo, Minaya. —Dijo la joven entrecerrando los ojos, algo molesta.
— ¡Minaya! Ha pasado mucho tiempo. —Dice Dante mientras sonriendo mientras la señala.
—Ni que lo digas. Has crecido mucho. Eres, eres muy atractivo, demasiado…
—Lo sé. Tengo espejo.
—He entrenado mucho sabes. Practico un estilo del Wu Shu, es el Wu Shu punzante.
— ¡Vaya! Es un gran estilo.
— ¿Lo conoces?
—Por supuesto que no.
—Me tomo mucho tiempo dominarlo. —Dijo ignorandolo—Dejando eso de lado, estoy muy feliz de verte. Pensé que había muerto.
—Oe oe oe. ¿Cómo pudiste pensar eso? ¿Lo recuerdas? Yo soy genial.
—Te has dejado crecer el pelo, y esa trenza, te queda bien.
— ¿Mencione que tengo espejo?
—Eres un tonto vanidoso.
—Suelen decírmelo. ¿Por qué decidiste venir a entrenar acá?
—El torneo de Dojos comienza en 20 días.
— ¿Torneo de Dojos?
—No lo conoces ¿eh? Es una competencia anual, participan 10 Dojos, de los cuales van tres representantes, los tres mejores. Son:

-Ying Yang. Este es mi Dojo. Mi capitán se llama Teatos Korhoen.
-Slaugther. El capitán es el dos veces campeón (consecutivo): Kayo Azoto.
-Galaxi. El capitán es el subcampeón dos veces consecutivas: Kenshin Odowa.

—Esos vendrían a ser los más importantes, los más fuertes. Luego vendrían.

-Vacio blanco.
-Arcade.
-Amazing.
-Súper Punch Kich.
-Mazur.
-Selvaggia.
—Y por último, el Tsubame Gaeshi.

— ¿Tsubame? Ese es mi Dojo.
— ¿Enserio? Ese Dojo siempre pierde en primera ronda.
— ¿Enserio? ¡Vaya! —Dijo Dante muy molesto pero disimulándolo con una sonrisa.
— ¿Entonces participaras?
—Eso creo, ellos no me dijeron nada.
—Espero verte ahí. ¿No lo has olvidado?
— ¿Qué cosa?
—Nuestra promesa. Serás mi novio y luego mi esposo.
—Éramos solo niñ…
— ¡Y luego! —Grito—Serás mi esposo.
—Okey, está bien.

Luego de conversar un rato más, deciden que es hora de dormir. Entran a la tienda de Dante, se abrazan y duermen acurrucados, Minaya puso su cabeza contra su pecho y Dante la abrazo.

Al día siguiente, despiertan abrazados. Minaya es la primera en levantarse, Dante la ve mejor ahora que es de día. Observa su largo cabello celeste claro, que combina con sus ojos que son de un celeste de un tono un poco más oscuro. Ve su fino rostro, su sonrisa alegre e inocente, todo junto la hacen ver como un ángel. Dante se maravilla de su belleza, pero no es el único.

Minaya también se queda embobada al verlo de cerca. Sus ojos, su cabello y su trenza, su rostro arrogante pero amable, todo hacen un perfecto conjunto. Minaya se sonrojo, se acerca despacio, al igual que Dante, y se besan en los labios. Luego del beso, ella casi se desmaya, pero logro mantenerse firme. Cuando se disponía a seguir besándolo, su celular suena, es algo grande, blanco y tiene una pantalla táctil. Se lee el mensaje que dice que regrese. Se deprime.

—Que mal, me tengo que ir. Orden del capitán. —Dijo visiblemente decepcionada.
—Hasta luego.
—Muy bien. Nos vemos Dante, te quiero.

Minaya se va corriendo mientras mueve las manos despidiéndose.

—Yare yare. No ha perdido su alegría. ¡Demonios! Me olvide preguntarle sobre Vergil.

Dante se alista, busca unas cuantas manzanas, varias, y se dispone a regresar.

Dante llega al Dojo, abre la puerta deslizándola y ve al maestro sentado en medio de la sala de madera de pino. Le pregunta porque no le dijo sobre el torneo, le responden que quería que fuera una sorpresa.

—Es peligroso. —Dijo serio el maestro.
—Si vienen por mí, no importa. Además, Yakuza seguro de ya se olvido de mi.
—Eres demasiado despreocupado. Te puede costar caro. —Igual de serio.
—Me las arreglare. —Dice arrogante.
—Tú no tienes arreglo.
—Tal vez sea porque no necesito arreglos.
— ¿Te crees perfecto?
—Cerca. —Aun más arrogante.

Dante se dirige al salón de entrenamiento. Ayube y Mila conversan, gritan, sobre quien es más fuerte. Tienen los rostros cerca, a Dante le parece que se besaran en cualquier momento, y por ello, los interrumpe.

—Yo! Chicos.
— ¿Qué-que-que pasa Dante?-Preguntan ambos, sonrojados.
—Sobre el torneo. No me avergüencen.
— ¿Avergonzarte? Desde cuando estamos bajo tu tutela. —Dice Ayube indignado.
—Somos más fuertes que antes. —Añade Mila
—Según vi, es de 15 a 17 años. ¡Mila! Eso significa que tú participaste en la anterior.
—Perdí en primera ronda. —Dijo Mila mientras jugaba con su pelo y bajaba la mirada.
—Lo escuche.
—Pero me tuve que enfrentar a Kayo, ese maldito es demasiado fuerte.
—Esta vez. ¡Yo!-Apuntándose el pecho-Dejare en alto el nombre de este Dojo.
—Ojala Kayo te venza. —Dijo Mila molesta.
— ¿No deberías apoyarme, Mila?
—Resulta que no me da ganas.

Lejos de ahí, en el Dojo Ying Yang. Minaya hablaba consigo misma.

—Ya falta poco para el torneo. Daré lo mejor. Le demostrare a Dante lo fuerte que soy. Sera mejor que no le diga nada sobre Vergil. Espero poder contenerme y callarme.
— ¿Callarte? Jajajaa. Eres demasiado habladora, eso es imposible. —Interrumpe el capitán.
— ¡Silencio Teatos!
—Esa no es forma de hablarle a tu capitán.
—Perdón….
—Limpiaras el suelo como castigo.
— ¡Si señor!

Aun más lejos, en un restaurante. Una chica con el cabello corto y dorado, con un rostro de niña. Vestida con mallas. Esta acompañada de un joven, de ojos rasgados, con el cabello negro en V. El esta vestido con una buzo de entrenamiento, con una capucha que no tiene puesta.

—Neee Kayo. Ya falta poco. ¿No estás emocionado? —Pregunta la chica.
— ¿Ah? ¿Por qué lo estaría? Voy ganando dos veces seguidas, y sin mucha dificultad.
—Pero Kenshin te lo puso difícil esas dos veces. Seguro esta vez te gana.
—Lo dudo. Pero él es el único que pone las cosas divertidas. Espero haya alguien nuevo. Pero, Liaya, aun más importante…. ¿Te han crecido los pechos?
— ¿Qué? ¿QUÉ? Esas cosas no se dicen así.-Sonrojada.
—Jaja. No te ponga así. Solo lo dije por curiosidad. Cada vez pareces más mujer.
—Seria halagador si no supiera que eres un mujeriego. Me disfrutarías una vez y luego me dejarías.
—Claro que no. ¡Mírate! Te disfrutaría varias veces antes de dejarte.
—Idiota.
—Jajaja. Sigamos comiendo. Ederno vendrá en cualquier momento y el es un glotón.

DOJO GALAXI

Muchas hojas caen lentamente. Un rápido movimiento con la espada y corta cada una de esas.

— ¡Vaya! Y sin usar tú elemento. Pero Kenshin, no deberías practicar tu pela, las espadas están prohibidas. —Pregunta un miembro del Dojo.
—Lo sé, Natsu. No te preocupes. Dile a Yen que la próxima vez que llegue tarde, le romperé 3 huesos. —Dijo Kenshin autoritario.
—No seas tan estricto, Kenshin. Ya sabes cómo son las chicas. Le gusta arreglarse bastante.
—Esto es un Dojo no un concurso de belleza. La castigare por sus faltas, pues soy el capitán.
—A la orden. Solo procura que Kayo no te vuelva a vencer.
—Parece que tú también quieres unos huesos rotos. —Dijo Kenshin mientras apretaba su puño.

DOJO ARCADE

— ¡Vaya! Julia se ha hecho muy fuerte esta vez.
—Sí. Es increíble su mejora, pulveriza esas duras rocas como si nada.
—Sus piernas son increíbles. Esta vez de seguro gana.
— ¡Dejen de parlotear! —Avisa Julia— ¡Entrenen!
— ¡SI SEÑORA!

DOJO VACIO BLANCO

— ¡Hasen! ¡HASEN!
-— ¿Ah? ¿Qué pasa? —Responde Hasen soñoliento.
—Levántate flojonazo. —Dice la chica con la bufanda.
— ¡Xenea! No seas así, déjame dormir.
—Zicarus dejo bien en claro que no duermas en medio del entrenamiento.
—No tiene porque saberlo ¿siiiii?
—Así nunca mejoraras.
— ¿Qué te puedo decir? La flojera es mi elemento.

DOJO SÚPER PUNCH KICK

—Sean. ¿Qué haces? —Pregunta la capitana Yuka.
—Escucho esta nuevo disco de rap, esta genial.
—Ah! Puedes escuchar música cuando quieras, aquí se entrena.
—Está bien, está bien.-El joven negro con trenzas se levanta.
—Muy bien. ¡Juliette! Deja de mandar mensajes a tus novios y concéntrate.
— ¡Si capitana Yuka! Ahora voy.

DOJO AMAZING

— ¡Vaya! Marcelo. Tu capoeira está en buen punto. Realmente has mejorado.
—Sí. Todo este entrenamiento fue agotado, pero valió la pena.
—Eres nuestra esperanza. No podemos contar con nuestro capitán.
—Sí. Parece más interesado en los insectos que en el torneo.

Dante respira el aire de la ciudad Az. En dos días partirán al torneo.

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