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jueves, 13 de octubre de 2016

Snow Fight. Chapter 3




CHAPTER 3

ENTRENAMIENTO

Vanessa guarda un par de libros en su casillero. Luego se dirige a una dispensadora, pone dos monedas y saca un cartón de juego de durazno, lo bebe con calma pues quiere saborear lo más posible tal manjar. Las clases han terminado y es hora del entrenamiento. Sergey y los demás la esperan entusiastas de comenzar a ser un equipo.

Clara es la posición de Sergey como capitán pero, Vanessa es la que está liderando los entrenamientos. Sobra la nieve, atado a un poste grueso un saco de arena, Vanessa lo apunta y explica que deben mejorar los golpes, además de aprender a recibirlos. La morena se pone guantes en sus manos, sonríe maliciosamente y explica que ella los golpeara.

—Vamos Vanessa, no tiene porque ser así. —Dice Sergey.
—Por supuesto que debe ser así. —Explica Vanessa—En nuestro enfrentamiento, yo los derribe muy fácilmente, quedaron mareados y hasta noqueados por unos simples golpes de mis puños. Si deseamos sobrevivir en el enfrentamiento directo, debemos hacernos más fuertes. ¿Entendido?

Sergey ser a el primero. Se planta con los brazos atrás, con los ojos cerrados y mordiéndose los labios. Vanessa golpea al estomago con un derechazo, causando que su capitán caiga de rodillas gimiendo de dolor.

— ¡Patético! ¿Y te haces llamar ruso? —Dice Vanessa hiriente.
—Eso—Sergey tose—Eso es un estereotipo. Eres una racista.
—Y tú eres un marica que no puede soportar el golpe de una chica. —Responde Vanessa causando la risa de todos los presentes.

El siguiente fue Oleg, quien soporto el golpe con firmeza. Ivan y Alexey vinieron después, ellos no tuvieron la misma reacción. Ultima, se acerco María. Vanessa le dijo que no se preocupe que a ella la golpeara más despacio, pero María responde que quiere el mismo trato. Entonces recibe el fuerte golpe que la hace vomitar.

Pasaron unos minutos y el entrenamiento continuo. Todos estuvieron sorprendidos cuando Vanessa los guio a otro campo. Usualmente nadie que recién acabe de formarse puede entrar ahí, pero los pases de Dimitri ayudaron a hacerlo realidad. Vanessa sopla el silbato en su boca, y el equipo zorro rojo corre a toda velocidad. En sus caminos encontraron vallas como las de que saltan en las olimpiadas. Ninguno logro el salto y terminaron cayéndose. Pero tenían que levantarse y así lo hicieron, luego siguieron corriendo, treparon por escaleras hasta los techos de pequeñas casetas, luego intentaron saltar de techo en techo, pero solo María logro hacerlo.

Se dejo el entrenamiento de velocidad y toco el de agilidad. Todos hicieron saltos laterales por media hora, quedando totalmente exhaustos. Vanessa se sentía intranquila, se dio cuenta de que su equipo apesta. Necesitaran mucho más tiempo de lo pensado.

Después de un descanso de media hora, los entrenamientos empezaron una vez más. Esta vez toco la fuerza. Hicieron planchas, levantaron pesas, subieron la barra, golpearon el saco de boxeo. Solo aguantaron unos 40 minutos antes de caer. Vanessa hizo el mismo entrenamiento que ellos, pero ella no se veía tan afectada. Luego practicaron con el palo. Golpearon al aire una y otra vez, de distintas formas: Horizontal, vertical, diagonal, de arriba abajo, de abajo arriba. Después tocaron las bolas de nieve. Debían mejorar la velocidad y la técnica al crearlas, la velocidad y la precisión al lanzarlas. Para ello tuvieron blancos inmóviles a los que intentaron dar en el centro, luego de eso pasaron a blancos móviles, los cuales, obviamente fueron mucho más difíciles. Vanessa está muy agradecida con Dimitri al darle tantas cosas que servirán para mejorar pero, lamentablemente su equipo no las aprovecha al máximo.

Mientras su equipo descansaba, ella seguía entrenando. Subiendo la barra, golpeando el saco, levantando pesas y corriendo. Al terminar miraba agotada el suelo mientras su cuerpo sudaba. De pronto sintió un peso frio en la espalda, uno que la saco de su mundo de pensamientos. Giro y vio frente a ella a la líder de la banda AC, a la pelirroja Dina Popov.

—He estado viendo—Dijo con una sonrisa burlona—Tu equipo sí que apesta.
—No negare eso. —Dice con una mirada algo perdida.
— ¿Qué tal un partido?
—Lamentablemente, dudo poder ganar ahora.
—Tienes razón, supongo que la basura siempre será basura. —Dice arrogante.
— ¿Qué dijiste zorra? —La voz de Vanessa se oye más gruesa, sus ojos están serios, profundos, miran a Dina como un tigre mira a su presa—Una semana, dame una semana y te derrotaremos. Sin falta.
—oh! Enserio. ¡Bien! En una semana. Adiós.

Dijo eso porque fue retada, pero realmente duda de poder lograr algo en una semana. La joven Vanessa mira a su equipo sobre la nieve, respirando con dificultad, bebiendo agua constantemente, con las piernas muertas y el cuerpo pesado como el oro. De este día supo algunas cosas. 1. Su equipo apesta. 2. Todos tiene poca resistencia. 3. Todos son demasiado frágiles para un deporte de contacto, el único con posibilidades es Oleg quien soporto su golpe. 4. Todos son lentos y poco agiles, la única con posibilidades es María, ella demostró una agilidad y velocidad superior. Por lo tanto, solo hay dos miembros que podría tener un nivel aceptable dentro de una semana, después, el resto, solo podrían ayudar.

No es el fin del mundo. Aun quedan 2 meses para que los torneos empiecen, tienen todo ese tiempo para poder mejorar, pero ahora debe pensar en la semana que viene, definitivamente no quiere perder contra Dina, y tampoco quiere que su equipo pierda.

Es de noche y Vanessa no puede dormir pensando en cómo poder ganar. Da vueltas en su cama pero no encuentra una respuesta a su dilema. Su equipo es inferior y eso es un gran problema, la victoria no se consigue con solo esfuerzo y dedicación, se necesita algo más.

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