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miércoles, 7 de diciembre de 2016

God of The Elements: 25




CAPITULO 25

ARCO: EL EJERCITO REVOLUCIONARIO

PARTE 5

CONFRONTACACIÓN

BATALLA EN EL DESIERTO

“Eres todo lo que quiero, porque eres todo lo que no soy”
Song: MakeDamnSure. Grupo: Taking Back Sunday.

LOS ENAMORADOS

Zokia está junto con Alex Togo y Kanya Higurashi. Él le dice a Kanya que vaya por su propio camino, ella asiente. Kanya se quita su casaca y una vez más deja la parte superior de su cuerpo desnuda. A ella le gusta estar así, se siente más libre y su velocidad mejora, por lo cual siempre pelea de esa forma. Ella siempre ha hecho eso a la hora de pelear, desde que era una niña, y la costumbre se ha mantenido.

Ella camina y camina hasta llegar a una parte del desierto, esta lugar está lleno de cactus, además de piedras de un metro, las cuales están puestas de tal forma que forman un círculo, y dentro de ese círculo una pareja, Alkuro y Crisela. Alkuro empuña en su mano derecha una tonfa, pero esta tonfa tiene filo como una espada.

—Me atacaran como equipo. Ya veo. —Dice Kanya sonriente.
—No te ves nerviosa. —Dice Alkuro.
—Jajaja. Me siento emocionada.

Kanya desenvaina su espada, su largo cabello negro se mueve con el viento del desierto, en su barbilla, la herida de espada está marcada. La tonfa de Alkuro se viste en electricidad y Crisela crea sombras en sus manos y cubre el suelo.

—Mantenerme ocupada con las sombras mientras el niño bonito me ataca con su tonfa. Ya veo. Es simple pero supongo que funciona. —Dice Kanya tranquila.

Las sombras atacan a Kanya, pero ella crea una barrera de sombras tras ellas para bloquear las que ataquen por atrás y bloquea las demás con su espada, pero se le hace difícil bloquear las sombras y bloquear los ataques de Alkuro, pero logra hacerlo.

Las armas chocan a una gran velocidad, el sonido del metal se escucha con fuerza y las chipas salen sin parar, pero luego las armas se bañan completamente de los elementos de los usuarios. La batalla es rápida pero la militar consigue defenderse y atacar. Sombras vinieron por arriba y eso la desconcentro y recibió muchos cortes no muy profundos en su cuerpo, y aquellos cortes cicatrizan y se desvanecen rápidamente. Alkuro y Crisela están confundidos, si puede hacer eso.

¿Por qué la herida en la barbilla sigue ahí?

—Esa herida no la curo pues me la hizo mi padre el día que logre derrotarlo. Esta herida muestra mi independencia y el hecho de que supere a mi padre y maestro. Ustedes no lo entenderían ¡Sucios Revolucionarios!

Kanya ataca a toda velocidad, Alkuro es hora el que se defiende a pesar de que el apoyo de Crisela es preciso, eso demuestra la habilidad de la militar. Alkuro recibe muchos cortes en su cuerpo pero bloquea los que serian fatales. Kanya sigue atacando, cada vez más rápido y Alkuro al bloquear un ataque perdió el equilibrio y la punta de la katana se dirige hacia su ojo derecho pero, las sombras se movieron hacia arriba y estuvieron a punto de matar a Kanya, quien se dio cuenta rápido y retrocedió a tiempo.

—Oya oya. —Dice Kanya. —Eso fue peligroso, muy peligroso.
—Tsch. —Piensa Crisela. —Tiene más reflejos de los que pensé.

Alkuro mira a su rival atentamente, no parece estar cegada por su habilidad. No será tan fácil. Kanya se mueve a toda velocidad y pasa de largo, su objetivo es Crisela. La revolucionaria tuvo que regresar todas las sombras que coloco en el campo para poder crear una barrera lo suficientemente resistente para bloquear el ataque de la espada que vino por su izquierda. Kanya consiguió lo que quería, luego prosigue a volver a atacar, pero Alkuro se acerca rápidamente, Kanya empuñando su katana en su mano derecha, bloquea la tonfa mientras su cuerpo esta de perfil ante los ojos de Crisela. Al mismo tiempo que bloquea el ataque de Alkuro, Kanya, usando su mano izquierda y colocándola tras su espalda, dispara un rayo de sombras que golpea a Crisela en el estomago y la hacen escupir mucha sangre y ser empujada hacia atrás con vehemencia.

Alkuro carga una gran cantidad de energía y ataca a Kanya, ella se pone en posición y siente peligro, por lo tanto crea una barrera de sombras tras ella y bloquea las sombras que buscaban apuñalarla por la espalda, luego de eso, ante la sorpresa de la pareja, se mueve hacia el lado izquierdo evadiendo el ataque de Alkuro, para después apuñalar el cuello del revolucionario…

—Oya oya. Eres bastante hábil, lograste cubrir tu cuello con tu energía a tiempo.

Alkuro respira agitadamente, no ha sido apuñalado pero, está agotado. Crisela se levanta y se pone a su lado, ambos se miran por un segundo, el rival frente a ellos es más fuerte de lo que pensaron. Cañares los observa con sus binoculares.

—Parece que la tienen difícil. —Dice Cañares. —Todos los demás están ocupados. Lo lamento chicos pero nadie los ayudara. Yo soy solo un ingeniero.

Kanya sonríe arrogante y superior. —Es hora de acabar. —Dijo para luego transmitir más energía a su espada, haciéndola más potente pero menos filosa. No busca cortarlos en dos, solo busca dañarlos gravemente. Alkuro y Crisela logran crear barreras con su energía, pero no sirvieron de nada, fueron destruidas rápidamente y los cuerpos de los revolucionarios fueron dañados de gravedad. Han quedado en el suelo, separados el uno del otro, pero, a pesar de que están muriendo, hacen lo imposible para acercarse el uno al otro.

—N-no. No quiero morir lejos de ti. —Dice Crisela arrastrándose y escupiendo sangre.
—Yo tampoco… Abra-Abrázame. —Dice Alkuro con dificultad.

HACE 5 AÑOS

Alkuro Solet está sentado en el techo de la oficina del Capitán X en la sede principal. Balancea sus pies mientras tiene una sonrisa de oreja a oreja. Una niña de 13 años sube al techo y le habla severa.

— ¡Alkuro! No puedes estar acá arriba.
— ¡Vamos! El capitán no está, no hay problema. —Dice haciendo un puchero.
—No cambias, pareces un niño.
— ¿Qué tiene de malo ser alegre? ¿Eh? Sub capitana Irina.
—De todas formas. El capitán ya viene, así que baja.
—Ahh! Okey.
—Al parecer trae a una nueva recluta. Segundo el mensaje que me envió, ella proviene de las aldeas caníbal.
— ¿Eh? ¿Enserio?

Aldeas caníbal. Es un circuito de aldeas donde la gente vive sin más que comida que ellos mismos. No pueden salir y nada puede entrar. Sus vidas no cambiaran.

El capitán X entra a la base, acompañado de Cao Zhi y de una joven de cabello negro. Aquella mujer de 19 años, tiene una mirada fría y seria, mas su rostro no muestra miedo o inseguridad. Su vida no la ha hecho débil, lo contrario.

—Es…Es... Es perfecta. ¡Estoy enamorado!
— ¿Ah? ¿De qué hablas? Solo acabas de verla.

Alkuro desciende, corre hacia ella y comienza a saludarla efusivamente. Crisela no entiende que pasa, se siente invadida, irritada, enojada. Alkuro retrocede y evade el ataque de una cuchilla de sombras.

— ¡Oye! ¡Tranquila! —Exclama Alkuro levantando las manos.
—Perdón. Costumbre. —Responde Crisela algo más calmada.
— ¿Podemos hablar?
—No gracias. No he venido aquí a hacer amigos. No confió en ninguno de ustedes. Solo estoy aquí porque compartimos una meta.
— ¿No confías en nadie? ¿Por qué?
—Las personas solo se preocupan por ellos mismos.
—Eso no es cierto. No todos son así. Se mas positiva, más alegre. Como yo.
—Eres como un niño. ¿Cómo crees que te podre tomar enserio?
—Humm. Cuéntame lo que te paso.
— ¿No entiende lo que te digo?

Los días pasaban y Alkuro seguía insistiendo. Todos los días, a todas horas, hasta que finalmente Crisela decidió contárselo para que así dejara de molestarla.

Hace 12 años, vi como mis padres eran devorados por quienes considerábamos nuestros vecinos y amigos. Si bien nuestro mundo es comernos entre nosotros, la gente se une en grupos para así poder atacar a otros y conseguir mayor comida. A nosotros no nos iba muy bien. Así que mis padres decidieron comerme a mí, así que supongo que fue un golpe de suerte que ellos fueran atacados antes de que me mataran.

Logre escapar mientras ellos eran devorados, ya no podía seguir con ese grupo si no tenía a nadie que me defendiera, simplemente una niña era un estorbo y comida fácil. ¿Por qué la gente sigue teniendo hijos? Una especie de gas les obliga a procrear. Son controlados para así poder seguir reproduciéndose y que los soldados se sigan divirtiendo a costa nuestra. Ellos creen lo mismo que el Emperador, y al no tener muchas cosas que hacer, ese es su tipo de diversión.

Es normal es los pobres el nacer sin habilidad, solo unos pocos logran tener suerte de poder controlar su elemento, y yo era una de ellas, por esa razón logre sobrevivir hasta ahora.

Hui y avance hacia otras aldeas, hay algunas que al menos tienen un poco más suerte, hay algunos insectos y animales pequeños que se pueden comer, pero son muy pocos así que el estilo de vida no cambia.

Después de sobrevivir unas semanas, hice amigos. Eran un grupo de 11 niños. Confié en ellos pues eran de mi edad, y no parecían mentir al decirme que querían que todos los niños sobrevivieran. Me contaron que se comieron a sus padres, me dijeron que no se puede confiar en los adultos y que por eso solo los jóvenes debíamos vivir. Estuve un par de semanas con ellos, hasta que decidieron abandonarme. Otro grupo nos ataco, pero en eran muchos, aun así eran mayores y no teníamos oportunidad, yo aun no podía usar mi poder elemental por lo que solo era una niña de 7 años. Como yo era la única mujer del grupo, me usaron como moneda de intercambio. Aceptaron a la propuesta de: “Si no nos dan a la niña, los mataremos”

Obviamente fue una mentira, planeaban atacarlos después, solo querían divertirse dándoles una falsa esperanza. Al verme en esa situación, el miedo me invadió, supe en ese momento que moriría. Entonces, como si fuera un mecanismo de defensa, mi energía elemental surgió, pude controlarla lo suficiente para poder manifestarlo en mis puños, y usando esa energía asesine a todos y me los comí. Así sacie mi hambre. Había hecho algo que no deseaba, siempre me dije que no comería por placer y que aguantaría las ganas de comer carne humana hasta que ya no pudiera mas, pero al final por culpa de mi enojo termine haciendo eso que no quería, ya estaba satisfecha con comerme al primero, pero estaba demasiado enojada y por ello seguí comiéndomelos.

Decidí seguir huyendo. Ya no me sentía capaz de confiar en nadie, pero ahora me sentía más segura gracias a mi poder. Por ello me junte con otros grupos, dormía menos ya que estaba totalmente alerta, en esos días no sabía nada del poder que poseía, no sabía que la energía elemental protege al usuario por lo cual hubiera podido dormir plácidamente ya que si estuviera en peligro, seria avisada.

Viví unos cuantos años viajando de aldea en aldea, fue difícil sobrevivir pero lo logre. Viajando fue como aprendí mas sobre el mundo que nos rodeaba, aprendí él porque vivimos así, y porque nunca cambiara. Finalmente, después de viaja por mucho tiempo y de ver siempre las mismas escenas sangrientas en cada lugar, llegue a la última aldea que compone nuestro circuito. Observe una de las puertas en la barrera que rodea nuestras aldeas, habían muchas pantallas gigantes y en ellas se veían las escenas que yo había presenciado muchas veces. Además tenía frente a mí un enorme agujero en esa gigante puerta de acero con un grosor de 10 metros. En esa última aldea vi algo que nunca había visto, un extraño sonido que esas personas emitían, eran palabras.

Uno de esos militares decidió adoptarme, le agrade físicamente a pesar de solo tener 14 años. Recibí educación a cambio de sexo, realmente no me importaba, el dolor físico de las peleas que tuve fue mayor, y con el tiempo me acostumbre a ese trato y llegue a disfrutarlo. Así aprendí a hablar, así aprendí sobre mi poder. También me contaron quien fue el culpable del agujero. Al parecer un joven de cabello negro con una gran cantidad de cuervos a su alrededor, había hecho ese agujero sin mucha dificultad.

Cuando cumplí 19 años, ya había aprendido todo lo que deseaba, así que aquel hombre ya no me era necesario. No lo asesine pues no era necesario, solo abandone esa casa y me embarque en otro viaje, pero esta vez para ser más fuerte, pues quiero derrocar al imperio y poder destruir ese estilo de vida que viven los de mi clase. Nadie debería pasar por ese infierno.

—Ya veo. Has sufrido mucho en tu vida.
—Ya te dije lo que quieras. Ahora déjame tran…
—Pero sabes. Yo también tuve una vida difícil, de hecho. —Comenzó a decir Alkuro abriendo los brazos para así hablar por todos. —Todos aquí hemos tenido vidas difíciles. Pero míralos, todos sonríen, somos una familia. Cuando estamos en peligro siempre nos ayudamos. Cuando nos sentimos tristes al tener que abandonar a un grupo de gente al no ser lo suficientemente fuertes para protegerlos, siempre nos consolamos. No temas. Puedes confiar en nosotros.
—He escuchado discursos como estos varias veces. Todas fueron mentira.
—Hummm. ¡Hare que confíes! ¡Ya verás! Porque estoy enamorado de ti.
— ¿Enamorado? Acabas de conocerme.
—Lo sé. Tal vez esté equivocado, de hecho es lo más probable. Me gusta el hecho de que a pesar de todo nunca te rendiste y te mantuviste viva, pero todos aquí somos así, me gusta tu belleza, me gustan tus ojos, pero probablemente solo sea superficial de mi parte ya que como dices, recién te conozco. Tal vez confundo el amor con mi deseo de querer que sonrías, quizás lo confundo con mi deseo algo egoísta de querer que seas como nosotros, pero aun así, te hare confiar en mí y en todos nosotros, y veras que con el tiempo mi amor infantil será un amor verdadero.
—Dices tonterías.
—Que seas feliz me hará feliz.
—Las personas solo se preocupan por ellos mismos. Solo son felices cuando las cosas les salen bien a ellos sin importarles el dolor que su deseo ha causado.
—Eso no es cierto. Primero, la felicidad no tiene un verdadero significado. Hay personas que creen saber lo que es la verdadera felicidad e imponen su concepto sobre el resto, pero yo digo que la felicidad es solo lo que te haga feliz. No hay más que eso, si algo te hace feliz pues ahí tienes tu felicidad. Y esto, a mi me hace feliz, hacerte sonreír pero hará sentir feliz, verte feliz, me hará feliz.

Días después, en medio de una batalla contra un escuadrón. Alkuro llega para salvar a Crisela de una difícil situación.

—Que lastima tener que matar a una chica tan linda. —Habla un Militar.
—Yo no moriré.
— ¡Exacto! —Grita Alkuro. —No morirá, yo la apoyare.
—Ohh. ¿Tú también quieres morir niño bonito? Podrías irte y sobrevivir.
—No huiré, le prometí hacerla confiar, además, no pienso abandonar a alguien a su suerte cuando puedo hacer algo para impedirlo. Podemos vencerte.
—No... —Comienza a decir Crisela, con mucha dificultad. —No necesito tu ayuda.
— ¿De qué hablas? —Dice Alkuro sonriendo. —A penas y puedes hablar.
— ¡Cállate! —Grito con el poco aliento que le quedaba. —Hare esto sola.
—Lo siento, no te escucho.
— ¿Qué? —Pregunta confundida.
—Usa tus sombras para distraerlo. Yo lo atacare de frente y asumiré el mayor daño.
— ¡Piérdete!
—Que no te escucho. ¡Comencemos!
—Ahhh. ¡Ya verás luego! —Grito irritada.

Alkuro se mueve hacia el enemigo, las sombras de Crisela atacan desde los lados dejando al militar un solo camino, retroceder, Alkuro se confió y pensó que lo tenía acorralado, pero el militar lo ataca con una bola de fuego que él no puede evadir y recibe un gran daño, pero logra asesinar al rival.

—Idiota. Quedaste así de herido por tus tonterías.
—Valió totalmente la pena.
—No creas haberme convencido con esta demostración de estupidez.

En una siguiente batalla. Alkuro peleaba junto a Crisela, en contra de la voluntad de esta. Tenían frente a ellos a un capitán de escuadrón, todos sus hombres ya habían perecido bajo la mano de los demás revolucionarios. Aquel capitán estaba herido y cansado, aun así sería difícil matarlo. Los demás estaban demasiado cansados para ayudar, así que ellos eran los últimos que aun podían pelear.

—Mierda. Ese tipo no será fácil. Crisela. ¿Confías en mí?
—Sabes que no.
—Ja. Harás de carnada.
—Claro, y me abandonaras.
—“¡Mierda! Ese tipo es muy fuerte, lo lamento pero valoro mas mi vida, Adiós” —Dice Alkuro para luego irse a toda velocidad.
— ¡Jodido bastardo! —Ha gritado Crisela, no por seguirle el juego, realmente está molesta.

Crisela huye, el militar la persigue. Ella termina llegando a un pequeño bosque, y su camino se termina pues la salida está bloqueada por rocas. El militar sonríe mientras ella se pregunta si de verdad debió confiar en él. El oficial sonríe, y se descuida, su cabeza cercenada cae al suelo. Alkuro lo ha asesinado.

—No dudes de mí. Jamás te abandonare.
—Te odio. —Dijo Crisela, sonriendo de felicidad.
—Jajaja. ¡Ese es el espíritu!

En la noche, ya de vuelta en la sede. Crisela está en su cuarto secándose luego de bañarse. Alkuro entra sin aviso por la ventana. Ella casi lo mata.

—Apúrate Crisela. Vamos a celebrar.
— ¿Celebrar? —Pregunta confundida.
—Sí. Hemos ganado, tenemos más reclutas y salvamos a mucha gente, es hora de celebrar. —Dijo con una sonrisa.
—Ya veo.
— ¿Cómo estás?
—Estoy mejor. ¿Cómo están tus heridas?
—Oh, te importa ¿eh?
—Solo habla. —Dijo entrecerrando los ojos.
—Estoy mejor, esa recién llegada, Tea, es muy hábil, aunque me sentí algo violado.
—Ya veo.
—Te ves muy hermosa hoy.
—Eres molesto.
—Jajaja. A pesar de que me trates así, aun te am…
—Si, si. Me amas. —Dijo algo irritada. —Ni siquiera lo entiendo.
—Yo tampoco sé porque exactamente. ¿Raro no?
— ¿Acaso estas hueco de la cabeza?
—Hummm. Tal vez. —Dijo riendo.
—Jaja. Idiota.
— ¡Reíste!
—No lo hice. —Dijo mirando hacia un lado, en modo negación.
—Si que lo hiciste. —Dijo algo burlón.
—Te lo imaginaste.
—Eres hermosa cuando ríes.
—Solo me reí de tu estupidez.
—Pero te reíste, y eso es algo. Bueno, vayamos a celebrar, hay mucha comida, aunque será poca para nosotros pues lo refugiados deben comer bastante.
—Ah…Si… Claro. —Dijo desviando la mirada.
— ¿Qué pasa? —Pregunta muy curioso, y algo preocupado.

Crisela le cuenta su problema, a pesar de todo el tiempo que vivió como hija/mujer del militar que la adopto, no pudo quitarse su gusto por la carne humana. Le explica triste que odia hacerlo, pero no puede evitarlo. Alkuro decide ayudarla con su problema, le dijo que si la mantenía ocupada con comida de buena calidad, ella podría olvidarse de la carne humana. Alkuro cocino mucho para ella, aun así, no logro su cometido. Lo único que se pudo lograr es que la carne que ella comiera fuera enemiga, de esa forma sacio sus antojos y no lastimo a nadie que no se lo mereciera. Aun así, siempre lo hizo con amargura, por más que la persona fuera despreciable, seguía siendo una persona.
Lo que más le dolía, era que a pesar de ya no ser una bestia sin educación, seguía con ese hábito horrible.

El tiempo paso y en esos 5 años Crisela sonrió y sonrió tal y como Alkuro quería, ella se abrió con los demás, se enamoraron, se besaron, hicieron el amor y fue felices juntos. Aun así, Crisela siguió siendo muy desconfiada, y que a pesar de que confiaba en los demás revolucionarios, siempre quedaba algo de duda.

ACTUALIDAD.

—Crisela…
—Alkuro…

A pesar de las heridas, hacen todo lo posible por acercarse y abrazarse. Se mueven muy lento y Kanya se preguntaba ¿Por qué?

— ¿Por qué? ¿Por qué me importan los sentimientos de la basura? Ellos son solo basura, el Emperador lo dijo por lo tanto es la absoluta verdad, pero, aun así, me siento triste de verlos en esta situación, me siento mal, no quiero matarlos, quiero que vivan, pero, ordenes son ordenes.

Alkuro y Crisela logran abrazarse.

—Te amo Crisela.
—Te amo Alkuro. Gracias por hacerme feliz, gracias por cumplir mi sueño. Siempre quise lo que tú me diste y que no creí posible. Confianza y amor. Eres lo mejor que me ha pasado.
—De nada… Tu felicidad es la mía. Me alegra haberte hecho sonreír.

Mientras ellos se abrazan, con las lágrimas cayendo de sus ojos, se besan con amor. La katana de Kanya apuñala el corazón de ambos con un solo ataque y las sombras en su espada se esparcen por sus cuerpos matando toda vida en ellos. Los enamorados mueren abrazados y al mismo tiempo. Dos estrellas caen del firmamento.

Kanya no entiende porque se siente triste. Cañares ha observado la pelea, saca un control pequeño de su bata y aprieta el botón rojo, todas las piedras explotan liberando toda la energía que estaba concentrada dentro de ellas, Kanya es consumida por las llamas junto con los enamorados. Nadie sobrevivió a la pelea.


FIN

God of The Elements: 24


Con dibujos en:
http://www.tumangaonline.com/biblioteca/novelas/19802/God-of-the-Elements

CAPITULO 24

ARCO: EL EJÉRCITO REVOLUCIONARIO

PARTE 4

CONFRONTACIÓN

BATALLA EN EL DESIERTO

Ryan Mercer camina con las manos en los bolsillos, evade los lugares planos y camina por dunas. Hacia el viene Cao Zhi, se le ve medio soñoliento, lleva una mano en el bolsillo y con su mano derecha sostiene una cantimplora desde donde bebe. Cao se tambalea mientras avanza, ya está preparado para pelear.

—Cao Zhi del Estilo borracho ¿Verdad? —Pregunta Ryan.
—Oah! ¿Soy conocido? —Responde tambaleándose.
—Sí. Derrotaste a un escuadrón de rango D tu solo. Pero. Yo no soy tan débil.

Mercer cubre su mano derecha con sombras y la blande rápido para emitir energía, energía en forma de cuchilla que destruye la cantimplora de Cao.

— ¿Eh? ¿Agua? —Dice Mercer sorprendido.
—Pues claro. ¿Qué esperabas? ¿Licor? Deja de ver tanta televisión.

Mercer levanta los puños. El no posee un estilo de pelea, al igual que la familia Yakuza, su familia confía en los instintos de pelea. Los ojos de Mercer han detectado a la presa, y ataca. Un derechazo rápido es evadido con una caída borracha: Cao se deja caer de espaldas mientras patea el pecho del rival. Luego rueda hacia atrás y se vuelve a poner de pie. Mercer vuelve a atacar, sus rápidos jabs son evadidos por los movimientos extraños de Cao, aquel guerrero pareciera que se mueve sin orden, que simplemente no puede mantenerse en pie pero, todo es parte de uno de los estilos más difíciles del Kung Fu. Cao contraataca golpeando con el revés de su mano derecha, el golpe es tan fuerte que le saca un diente a Mercer.

—Parece que no es tiempo de jugar. —Dice Mercer escupiendo sangre.
—A penas y te golpee. Eres muy débil, Mercer. —Dice burlón.

Puños, pies, cintura y cuello de Mercer se envuelven en sombras. Cao sonríe, se quita la camiseta y se pone en posición de pelea mientras la luz envuelve sus extremidades.

— ¿Luz? Ya veo. Tú fuiste el del ataque. Luz vs Sombras. ¡Perfecto!
—Veremos quién es el más resistente. —Dice Cao sonriendo.

Mercer ataca con furia, ya no solo usa sus puños, ahora todo su cuerpo ataca. Aun así, los puños, patadas, rodillazos y codazos no logran conectar, los movimientos de Cao son rápidos y sus reflejos lo ayudan mas, en cada ataque evade y contraataca a toda velocidad con rápidos golpes con el revés de sus manos. Mercer cada vez esta mas cansado, su respiración se agita y su cuerpo recibe golpe tras golpe y todos en los mismos lugares, su boca y su sien izquierda. Al darse cuenta de la lentitud de los ataques de su rival, Cao decide contraataca, y lo hace con una patada rápida al pecho, pero Mercer logra contraatacar con una patada zurda rápida al rostro. Cao cae a la arena, y se levantan dándole la espalda a su rival, quien busca atacarlo rápidamente, pero Cao se deja caer y se arrastra de espaldas a toda velocidad entre las piernas de Mercer, para luego golpearlo con un codazo derecho en la espalda, para luego usar su brazo para agarrar el cuello de Mercer, y cargando mucha energía en su puño derecho, golpea con todo la potencia en la Fascia Toracolumbar de su rival.

La energía recorre toda la columna de Mercer causando una fractura, las 33 vertebras y la medula espinal son destruidas. Mercer cae, Cao coloca su mano sobre su cabeza y diciéndole “lo siento” la destruye con una explosión. El cuerpo de Mercer perdió mucha defensa al perder su energía, las sombras y la luz se absorben entre ellas, si posees menos energía elemental que tu rival, no tienes posibilidades de ganar, mientras más avance la pelea, mas energía perderás, ya sea por tus propios movimientos o por la absorción de tu energía. Cao ha ganado completamente y se ha hecho más fuerte.

BATALLA EN DESIERTO CON ROCAS GIGANTES.

Irina camina hacia Adriada Iemitsu. Irina mira a su derecha varias rocas de 20 metros acumuladas de tal forma que formaban un cuadrado grande, probablemente haya sido la casa de una bestia del desierto. En el desierto no solo hay bestias que viven bajo tierra, también existen muchas que viven sobre el desierto y todas son de gran tamaño. Adriada se acerca a Irina y le sonríe arrogante.

¿Una niña? —Habla Adriada —Jaja. ¿Enserio esta es mi rival?
—Tú no te ves tan mayor.
—Tengo 22 años.
—Y yo 18, no hay mucha diferencia.
—Eres una niña si crees que puedes ir en contra del imperio.
—Tú eres la niña si crees que son invencibles. —Dijo Irina, seria.
—Dime… ¿Cuántas personas dejaste morir? —Dijo esto con una sonrisa burlona. — Lo sé. Sé que tu gente debe abandonar a quienes no puede proteger. Ustedes son débiles, deben dejar morir a las personas que son atacadas por escuadrones de alto rango. Todos ustedes son unos niños si a pesar de que no pueden proteger a todos, aun creen que pueden derrocar al imperio.
—Podremos. Tal vez no ahora. Pero algún día podremos, el sueño del capitán de crear un Imperio donde todos puedan vivir felices se cumplirá. Para eso existimos.
—Ahh. —Suspiro—Trate de hacerte entender pero creo que los niños nunca escuchan.

Adriada levanta ambos brazos y sus puños están a la misma altura que sus ojos, su rodilla izquierda es ligeramente levantada. Irina se siente en peligro. El estilo de Adriada no es el Muay Thai, si no su predecesor, el Muay Boran.

La oficial ataca con jabs zurdos a una gran velocidad, aun así, llevan una gran potencia e Irina la siente al evadir cada ataque ya que el aire se distorsiona. Irina es una Kickboxer, pero su manejo de piernas es inferior a su boxeo. La revolucionaria evade los rápidos ataques, pero tiene problemas, cuando su rival empiece a usar sus piernas, ya no podrá esquivar más. Y así sucede, Irina bloquea con una defensa tortuga los ataques de Adriada, quien cada vez golpea más rápido y más fuerte, pues cada vez está liberando más energía, hasta que finalmente usa la liberación. Irina recubre sus brazos de hielo y así logra contener los fuerte golpes de Adriada quien ha bañado sus puños, pies, etc en energía natural, por lo que, una luz grisácea brilla con fuerza.

— ¡Pelea! — Grita Adriada. — No es divertido si no ataques.
— Lo hare a su debido tiempo.

Irina no responde, pues, quiere aprender los patrones de ataque de su rival, así podrá dominarla al conocer sus hábitos, pero, Adriada no es tonta aun lo parezca. Irina había notado que por su forma de hablar ella era alguien muy impulsiva, pero al parecer también sabe lo que hace a la hora de pelear. Adriada ataca aun mas rápido, sus puños y patadas siguen yendo dirigidas a los brazos de Irina, la revolucionaria no entiende porque no ataca sus piernas, deduce que ella solo se está divirtiendo. Irina espera el momento y cuando su rival está a punto de golpear, ella ataca rápido con un directo derecho a la barbilla. Un golpe certero, pero débil, Adriada se recupera y de un rodillazo al estomago, la hace escupir sangre y la empuja hacia las rocas.

La liberación total no es algo fácil de hacer. Ni Mercer ni Adriada son capaces de hacerlo, en el caso de Mercer tuvo la mala suerte de que Cao si era capaz de usar ese nivel, pero, Irina no es capaz, de hecho, a pesar de ser la sub capitana, es muy débil.

Irina se levanta y escupe sangre, Adriada camina hacia ella muy confiada, demasiado. Logro escuchar el ruido pero no lo hizo a tiempo para evadirlo, una bola de agua de casi un metro explota contra la espalda de la militar, causando un gran daño y mareándola. Irina no desaprovecha y la golpea (después de cubrir sus puños con hielo) al rostro de Adrianda buscando noquearla, pero solo logra hacerla caer, y cuando estuvo a punto de terminarla, un rayo de energía disparado desde la palma de Adriada se dirigió a ella, tuvo suerte de que sus reflejos le permitieron cubrirse a tiempo y evitar más daño. La militar se pone de pie rápido, se acerca rápido a Irina y pisa con su pie derecho para luego girar su cadera junto con su hombro para golpear con un codazo cargado de energía al brazo izquierdo de Irina (Sok Phung). Irina logra bloquear pero su brazo se ha roto y cae dejándola indefensa, por lo cual, la patada derecha de Adriada impacto con todo en su mejilla izquierda.

Irina se levanta, su mejilla se ve cubierta con hielo.

—Vaya que tienes buenos reflejos. —Dice Adriada.
—Era obvio que atacarías ahí. —Dice Irina sonriente.

Adriada coloca su brazos en 3 y 9, como las manecillas de un reloj. Irina espera como siempre, pues, Adriada no tiene patrones de ataque, ella solo golpea como salga, por ello, debe esperar pues no es rival en una batalla directa. La militar ataca con puñetazos rápidos, Irina intenta retroceder pero Adriada se acerca a ella antes que logre dar un paso hacia atrás, Irina siente que tiene a un tigre frente a ella. El zurdazo de Adriada conecta en la nariz de Irina quien no logro aguantar con su brazo derecho, luego ataca con un codazo con giro (Sok Klab) Luego una patada lateral a las costillas, luego usando ambas manos atrapa el cuello de Irina (Clinch) y la golpea con potentes rodillazo al estomago. La sangre sale y sale de la boca de la revolucionaria, se sienta mareada y su estomago ha recibido mucho daño.

— ¿Ya no puedes mas, niña? —Dice Adriada sin soltarla pero dejando de golpear.
—Aun…—Escupe sangre. —Aun no me vences.
— ¿Aun crees poder ganar? —Dice burlona y dominante.
—Exacto. — Con voz baja. — Hidro-Explosión.

Una enorme explosión de agua golpea la espalda de Adriada, ella suelta a Irina y grita de dolor, varios huesos han sido rotos y ella cae de rodillas.

—Aun podías hacer eso. —Dijo Adriada con voz baja, le duele hablar.
—Eres muy confiada. No te das cuenta de las cosas a tu alrededor. Claro que en fuerza y velocidad eras superior, pero esa no es la única forma de ganar. Mientras me golpeabas, yo dejaba y dejaba fluir mi energía detrás de las rocas, aproveche su gran tamaño, por ello deje que me golpearas dirigiéndome hasta ellas. Soy débil, soy muy débil, pero tengo mucha energía, lamentablemente mi cuerpo no es lo suficientemente fuerte para poder usar toda en modo de combate.

— ¡Maldición! —Grita Adriada. — ¡Aun no estoy acabada!

Ella se levanta pero su cuerpo no responde bien a sus órdenes, por ello, un potente Uppercut conecta y la deja inconsciente. Irina escupe sangre, reúne energía en su pie derecho y cerrando los ojos, pues no quiere ver lo que hará, la golpea con una patada hacha en la cabeza, aplastándola por completo.

—Mierda. Tengo varias costillas rotas, ni hablar de mi brazo izquierdo. Estoy perdiendo mucha sangre, me cuesta respirar, gaste mucha energía en ese ataque. Debo…Debo volver a la base.

Irina camina con lentitud. La base no esta tan lejos, no hay militar cerca, todos aun tienen sus peleas, tiene el camino libre, siempre y cuando no aparezca alguna bestia. Pero parece que todas están siendo atraídas hacia donde Yakuza ha llegado, el disparo de Cao no solo fue un rayo, también lanzo una capsula que al tocar contra el suelo, se abrió expulsando una potente feromona, aun así, puede que haya algunos que no han sido atraídos, por ello debe andar con cuidado. Se alegra de tener a alguien tan inteligente como Tea, a pesar de que su personalidad lasciva no le agrade, le da las gracias por estar de su lado.

Cañares mira con binoculares el curso de las batallas. Observa a Irina y le dice a Tea que vaya donde esta, que debe curarla. Tea sale de la base, se encuentra a Dante sentado sobre una pila de Evers con armadura, el sigue jugando con su zorro.

— ¿No piensas pelear, Dante?
—Si que peleare. Solo quería jugar un rato, Vulpes es así, muy juguetón.
— ¿Te gustan los animales?
—Claro. Y ellos también me quieren, siempre se me acercan, solo los bestia son difíciles de tratar, ya que ellos si me ven como alguien peligroso.
—Ya veo. Debo ir a curar a alguien. Nos vemos.

Dante sigue jugando con Vulpes.

— ¿Quién es el zorrito más lindo? Si tu ¿A quién le gusta revolcarse sobre una pila de cadáveres de soldados imperialistas? Si tu.

FIN

God of The Elements 23.5




CAPITULO 23.5

LA MUERTE DE VERGIL

Oscuridad. No hay nada más que oscuridad. Es un castillo, un castillo negro, y no puede ser divisado por gente de afuera, solo los hombres y mujeres con pura oscuridad y sombras pueden adentrarse en el. Pero. Un joven ha entrado a pesar de que no posee ese elemento, y lo ha logrado porque ha sido invitado, invitado a unirse al grupo.

Dentro del castillo hay muchas estatuas grotescas. En un cuarto hay un hombre violando una mujer, pero, aquella joven de cabello largo y dorado, ya no está viva, ha muerto y su cuerpo se está enfriando, pero aquel hombre sigue penetrándola con vehemencia.

En otro cuarto, hay una mujer de cabello negro alimentado a sus mascotas con carne humana. Colgando de sus manos hay muchos niños y niñas, todos muy jóvenes, sus cuerpos han sido mutilados, pedazo tras pedazos son cortados para alimentar a las bestias que aquella mujer de mirada vacía tiene como mascotas. Los niños lloran pues aunque están siendo torturados y desean con todo que su sufrimiento acabe para poder morir, aquel deseo no será cumplido, aquella mujer quiere verlos sufrir hasta el final.

Un joven con un rostro tierno se mira al espejo, aun se odia, odia su apariencia.

La única persona que ha logrado entrar al castillo a pesar de no poseer el elemento sombra, camina con una expresión perdida en su bello rostro, un rostro fino, a pesar de su edad se sigue viendo como un niño. Aquel joven está acompañado de otro, este tiene el cabello de color marrón claro, y lleva una capucha negra.

—Mitt. —Ha dicho el joven andrógino.
— ¿Qué pasa, Vergil? —Responde el de la capucha.
—Tienes razón.
— ¿Ah? —Pregunta sorprendido y confundido.
—Creo que si la amo.

Vergil entra a su habitación y se mira en su espejo. Recuerda como asesino a sus padres y la satisfacción que sentía al eliminarlos, ya que con eso, destruía los sentimientos que él considera inútiles e innecesarios.

—No lo mate porque quería ver si lograr ser como Dante y yo. La he vuelto a ver justo ayer y me di cuenta de que no, de que efectivamente tenía razón en mi presentimiento, ella no es capaz de ser como Dante y yo, es innecesaria en mi mundo. Aun así, a pesar de saber que ella no pertenece al mundo que quiero no pude, no pude matarla. ¿Por qué? Ya he asesinado aquellos sentimientos que hacen débiles a las personas, pero no, no puede matarla e incluso, sentí tristeza al verla llorar. ¿Por qué? Esto no puede ser así, si no término de destruir los sentimientos que me aquejan no podre lograr mi objetivo.

Vergil sale de su habitación, se siente molesto pues se considera débil, los sentimientos hacen débiles a las personas, el no las quiere, quiere ser fuerte. El más poderoso.

Vergil camina por el oscuro y frio castillo, al avanzar por los pasillos escucha los gritos de las personas que sus compañeros torturan para su diversión. Aquellos gritos son música para sus oídos. Abre una puerta, una puerta grande y gruesa, dentro de la habitación hay una oscuridad completa, no se ve nada. Una voz, una voz que ningún humano, alíen o Dios podría emitir. Es indescriptible, es fría en demasiada, al oírla cualquiera ser perdería la cordura pero Vergil no, ninguno de los que viven en el castillo sucumben ante tal voz, la voz del ser que los recluto. La voz del líder de las Shadow Colossus.

—Vergil. —Dice la voz. —Te noto afligido.
—He descubierto lo débil que soy. Me siento débil, me siento extraño.
—Entonces… ¿A qué viene esa sonrisa de oreja a oreja?
—Ahh…Se la forma de volver a sentirme bien. Tomara tiempo pero, lo lograre.

11 MESES DESPUES

Mientras Dante despierta para encontrar que Kabushi le ha robado la comida, Vergil camina sonriente por los pasillos del castillo. Le ha tomado mucho tiempo, más de lo esperado pero por fin lo ha aprendido, ha aprendido el “Zen”. Lo que las muchas generaciones del Dojo Vacio Blanco no han podido lograr, el lo ha hecho en 11 meses. La habilidad aprendida no es igual a la habilidad con la que se nace, no tiene la misma capacidad, pero no importa, Vergil no deseaba la habilidad para conversar con sus elementos o el poder para invocarlos, el solo quería, quería entrar dentro de sí.

Una habitación blanca. Vergil camina a paso lento, una persona está frente a él, un niño. Un niño con el cabello azulado y ojos celestes. Este niño de unos 5 años se pone de pie tras haber estado sentado por más de una década.

—Así que has venido, Vergil. —Dice el niño.
—Sí. Me costo, pero por fin lo he logrado, Vergil. —Responde el joven.
— ¿Has venido a disculparte? —Pregunta ilusionado.
— ¿Por qué? TÚ eres el que debería disculparse. Disculparse por hacerme débil.
— ¡No! Yo no te hago débil, TÚ te haces débil. Ser como eres es, es ser débil.
—Los sentimientos son debilidad. ¡ACASO NO LO ENTIENDES!
— ¡TU NO ENTIENDES! —Grita el niño entre lágrimas— Pelear para proteger es mejor que pelear por egoísmo. Salvar a las personas que amas te da una gran satisfacción, pelear por ver las sonrisas de la gente. ¡Eso es fuerza!
— ¡NO! Solo, solo el fuerte sobrevive. Pelear por amor no te dará la victoria.
—Estas equivocado. El amor nos hace más fuertes. La soledad nos debilita.
— ¿Por qué eres un niño?
— ¿Qué? —Pregunta confuso.
—Pregunte. ¿Por qué eres un niño? Eres mi otro yo, pero eres un niño. Tengo 17 años ¿Por qué eres un niño? Te diré porque, porque tú forma de pensar es infantil. TÚ no eres necesario para mi mundo. Eres basura.
— ¡Vergil Idiota! ¡Idiota Vergil! —Grito el niño antes de que su garganta fuera cortada por las manos cubiertas en trueno de Vergil Juzze. ¡Vergil ha muerto!

 
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